qué estuve leyendo – lecturas de playa

¡Hola gente! ¿Cómo andan? Si me siguen en las redes sociales, deben haber visto algunos de estos libros y mis comentarios sobre ellos. La idea no es resumirlos ni contarles argumentos si no darles pistas para saber si son para ustedes, y en general motivarlos, porque la mayoría de libros que leo, terminan teniendo para mí un lado original o algún elemento que los hace valiosos para mí -a esta altura, tengo un olfato bastante desarrollado, y además soy bastante generosa con mis lecturas, porque la sola experiencia me enriquece y tranquiliza.

La playa se divide un poco entre quienes leen y quienes no lo hacen. Yo, además de caminar -un poco-, meterme al mar y estar al sol sólo el ratito necesario para secarme, todo lo que hago es leer. En Cuba, como estuvimos en playas de hoteles all inclusive, este ritual iba acompañado de algo fresco -usualmente cerveza- y a veces, de alguna comidita. Se suele relacionar a las lecturas de playa con novelas livianas, de fácil lectura, muy recreativas. Personalmente me gusta eso, pero en general busco que me atrapen mucho, y no me importa si son densas o incluso oscuras.

En Cuba leí tres libros -dos novelas y uno no literario- y medio. El del medio voy por la mitad, se los voy a contar al final junto con “otros libros que tengo por la mitad”, algo que antes nunca me pasaba, en general leo de principio a fin, pero que últimamente por los horarios difíciles y la dispersión natural del estudio, se volvió un poco un hábito. En fin, paso a contarles

La sombra del viento, de Carlos Ruiz Zafón

Para quien tenga un poco oxidado su hábito de lectura y firmes propósitos de retomarlo, le recomiendo una novela muy narrativa, de estas populares que, si tienen una estructura un poco de policial -aunque ese no sea su género- son muy atrapantes y llevaderas, y eso no quiere decir que no sean excelentes y complejas. Las novelas históricas o fantásticas de corte épico -mis favoritas- también ayudan para esto.

Esta novela de Zafón, que es el autor más vendido de la lengua española después de Cervantes, es parte de una saga que se llama El laberinto de los libros olvidados -todo muy borgeano-, es una novela de esas que te devorás, con una estructura atrapante, unos personajes bien construidos y unas descripciones geniales. Ubicada en la Barcelona post-guerra civil, nos lleva a buscar respuestas junto a Daniel, un joven, hijo de un librero, que se me te en la aventura de su vida.

Para mí, lo lindo de La sombra del viento es su capacidad cinematográfica de contar para que nos podamos imaginar la acción, su trama policial, de investigación y pistas, y unos diálogos muy buenos. Si bien muestra algunos lugares comunes y descripciones demasiado dulces para mi gusto, creo que no hay nadie que no disfrute de su lectura, como puede ser que haya algunos que se fanaticen con la saga.

Café, de Nicolás Artusi

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En el orden que los leí les cuento sobre ellos. Llevé Café porque me gustaba la idea de leerlo en el caribe. Si bien Cuba -ahora lo sé- no es ni de cerca una potencia cafetera, este libro me llenó de curiosidad e interés. La cantidad de información brindada por el periodista, en un formato súper ameno y fluido es toda una experiencia.

Si te interesan la historia y los viajes, Café es un recorrido desde los orígenes de la bebida, pasando por la historia de su comercio, la llegada a América y de los personajes célebres relacionados con ella, las anécdotas relacionadas con su prohibición, las visitas a los bares más famosos, los recuerdos de la infancia del narrador. En un formato breve similar las columnas de revistas, es de lectura rápida pero súper nutritiva y creo que para cualquier amante de la “planta” es una fiesta de datos.

Tokio blues (Norwegian wood) de Haruki Murakami

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Para hablarles un poquito de esta novela voy a transcribirles lo que escribí en instagram, así que si me siguen y lo vieron, probablemente ya lo hayan leído.

Cuando lo leí pensé “ojalá este hubiera sido nuestro Rayuela” o también “este es mi Rayuela de ahora”. No se parecen, en nada, sin embargo despertaron en mí cosas similares. No sé si a los 14, leyendo con la lluvia en el techo de chapa de mi habitación del conurbano hubiera valorado la dulzura y la simpleza de Tokio Blues de la manera que me volaron la cabeza los caminos por París de Cortázar. Pero ahí están, en esta novela hermosa de Murakami: el final de la adolescencia, el sexo, el amor, la muerte, las primeras independencias, la búsqueda de sanarse y el intento de cuidar de otros.

Con una intensidad y una limpieza distintas a muchas otras cosas que leí (es diferente caminar por Japón que por París con un latinoamericano), con la mirada de un joven tratando de explicar un mundo adulto que va descubriendo, refrescó en mí, mirando el mar, muchas cosas que hace tiempo la literatura no despertaba en mí.

Desde la playa (aunque ya volví) te lo recomiendo fervientemente y estoy dispuesta a militarlo, no presenta mayores dificultades ni rarezas y no es muy extenso (me duró dos o tres jornadas de vacaciones), tampoco es el tipo de novela que te recomendaría leer “si te gustan este tipo de novelas”, porque no sabría indicarte género ni estilo. Seguro que hay historias que llegan en un momento más o menos preciso, pero eso no lo sabemos ni vos ni yo, hasta que abrís el libro.

Otros que están por la mitad

Otras tres novelas que empecé y no terminé son (para mí una sorpresa, tres argentinos):

  • Hacé que la noche venga, de Leo Oyola. La empecé en diciembre y después interrumpí la lectura para leer otras cosas y para las muchas locuras y cosas para hacer que me impuso la movida del casamiento. Es una novela urbana, policial con un toque de terror y misterio, con toda la personalidad de Oyola. Si no lo conocen, es un escritor argentino muy joven del oeste del conurbano. Sus historias las protagonizan personajes de la calle, de las villas, de los márgenes, y además de sus vidas aparecen sus registros lingüísticos, sus miradas sobre la vida.
  • Los días del venado, de Liliana Bodoc. Cuando me enteré que Lili nos había dejado lloré bastante, de verdad, porque la huella de ella en sus obras es muy profunda y leer unas cuantas es como haberla conocido. Entonces cuando me enteré, ese mismo día me llevé la primera novela que leí de ella, la primera de La saga de los confines, y avancé en su lectura hasta aproximadamente el 75%. Después vino el viaje y la dejé para llevarme libros que no había leído.
  • El salto de papá, de Martín Sivak. Sivak es un periodista y escritor argentino, también contemporáneo. Esta novela es un relato real-realista sobre su vida con su padre y las circunstancias que rodearon su suicidio en los años noventa. Es realmente genial porque con un estilo muy original de narración, se mezclan escenas llenas de ternura con personajes de la política de la época que conocemos o permanecen en la actualidad. Es un libro muy diferente, bastante denso, que creo que vale totalmente la pena leerlo, además en los transportes públicos o bares me lo estoy devorando sin darle bola a mi alrededor, es súper atrapante sin grandes artificios o incógnitas. Fue editado el año pasado y lo llevó a Cuba Señor Alejandro, flamante marido, por lo que cuando lo terminó y yo terminé los que había llevado, empecé a leerlo.

En fin, espero que les haya gustado este post, como a mí me encanta escribir sobre libros, que esta información les sea útil de alguna manera y que me recomienden también sus lecturas favoritas, sus últimos hallazgos o los libros que quieren leer. Les dejo un abrazo y les deseo hermoso domingo y mejor semana.

¿Conocen alguno de estos libros?

¿Qué libros están leyendo?

PS: Si quieren ver otros posts sobre libros, pueden ir al apartado “Lecturas”. Además no se olviden de seguirme en Instagram y Facebook donde voy contando novedades frescas de lo que voy leyendo y muchos otros etcéteras, y también si quieren pueden seguirme en Goodreads y nos seguimos y nos chusmeamos que vamos leyendo.

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2 comentarios sobre “qué estuve leyendo – lecturas de playa

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  1. No conocía Zafón y me diste ganas de leer ese libro! Estoy leyendo Animales fantastico, el guion;y hace mucho tengo empezado los pilares de la tierra que me encanta pero me cuesta leerlo. Asique voy intercalando con otros. Besitos!!!

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  2. Coincido con Sofi que me diste ganas de leer a Zafón, ya me lo guardé en la wishlist, ALTO VICIO.
    También me diste ganas de Murakami.

    Actualmente estoy entre varios libros, cosa que ODIO, pero bueno. La Divina Comedia: quiero terminarla de una vez por todas y saldar una deuda conmigo misma. Animal Farm: reitero: saldar una deuda conmigo misma. Estoy releyendo The Illustrated Man y voy leyendo un cuento cada tanto, cuando me pintan las ganas, o si me lo llevo a la cola del banco.

    Libros que quiero:
    No Dominion, el tercero de The Plague Times Trilogy, de Louise Welsh. Está recién salido del horno y mi vieja ya me lo compró para mi cumpleaños, don Bookdepository lo tiene en camino (junto con uno diviiiiiiiiiiiiiino de happy mail ♥).
    Bad Feminist, de Roxane Gay. Leí un par de páginas en internet y me atrapó. A vos te encantaría. Después busco el post en facebook y te etiqueto.
    Getting Things Done, que es un libro sobre productividad, de David Allen.

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