5 estrategias para ser más productiva que voy a probar este año

(la 3 es muy difícil)

¡Hola gente! ¿Cómo andan? En medio del mes más intenso de la vida -estamos haciendo reformas en la casa, organizando una boda y un viaje-, quería darme una vuelta por acá para dejarles algunas ideas que estuve implementando para ser más productiva y organizar mejor mi tiempo.

Lo primero que voy a decir al respecto es que mi objetivo no es hacer más cantidad de cosas, tipo maquinita que produce cada vez más a menor costo, sino hacer mejor las cosas que tengo que hacer y que disfruto, y también aprovechar mejor los tiempos de descanso, de compartir con las personas que quiero, e incluso sumar algunos hábitos saludables.

Cada uno puede tener sus propios objetivos, pueden tener que ver con vivir con menos estrés, conseguir una forma saludable de vivir el tiempo o simplemente, ordenarse, pero incluso si tenés un proyecto a corto plazo, por ejemplo, escribir una tesis, o cumplir con una deadline en tu trabajo, todas estas estrategias te van a resultar útiles. Algunas son muy fáciles de implementar y por ejemplo hoy mismo podés descargarte unas aplicaciones que te ayuden a empezar.

2. descargarte apps para el aprovechamiento del tiempo

Yo uso Forest y Pomodoro, que se pueden descargar gratis en la tienda de Google y seguro que también en Apple. Forest te da arbolitos si pasás diez minutos sin usar el celular, y a medida que pasa el tiempo vas generando un bosque. Si agarrás el celular en esos diez minutos, el bosque se muere. Parece tétrico pero funciona. También podés pautar los descansos, para que los cinco o diez minutos de pausa no se conviertan en media hora. Yo lo uso para tareas de repetición o series, tanto manuales en la fabricación de las libretas, para corregir, o para hacer ejercicio -cuántas veces nos tiramos en la colchoneta a revisar esa notificación de Facebook y la rutina se nos fue al diablo-.

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Pomodoro, por otra parte, tiene un reloj de 25 minutos. La idea es trabajar por 25 minutos seguidos, con recreos de 5′ en el medio, y luego de tres o cinco intervalos de trabajo, tomarse un recreo más largo -15′ o media hora, según cuánto hayas trabajado y haciendo qué. Es muy útil para tareas de mucha concentración en el trabajo, estudio, o para redactar. Además, realmente se entrena el ritmo de trabajo y la capacidad de concentración y se consiguen resultados.

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2. identificar qué cosas roban nuestro tiempo y combatir las adicciones

En mi caso, es el celular. Cada uno tendrá las suyas, aunque seguramente la mayoría de las personas que leen esto deben identificarse. Hay otra aplicación que podés descargar en el celular que te puede servir para registrar exactamente cuánto tiempo usás el celular. Sirve perfecto para que “no tengo una hora para hacer ejercicio” deje de ser una excusa para ser una mentira.

La aplicación es Quality time, y es tan completa que si te tomás el trabajo de personalizarla y programarla -es muy fácil-, puede reemplazar a las otras dos aplicaciones. Desde el momento en que la activás, te calcula el tiempo que usás el celular, y ese es el primer paso, concientizarte en cómo, de a puchitos, el celular, te roba tiempo cuando por ejemplo te tomás un descanso y terminás respondiendo mails laborales, o usás el celular en el trabajo y después corrés para llegar a cumplir un objetivo cuando en realidad estuviste perdiendo el tiempo toda la semana. En fin, hacer el click, y también descubrir en qué aplicaciones estuviste pasando el tiempo.

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Luego, en esa aplicación se puede programar el tiempo de descanso, para bloquear las notificaciones de algunas aplicaciones -o todas- mientras tratás de dormir, o para bloquear el correo electrónico mientras estás en tu casa así no te tentás en responder un correo electrónico mientras estás cocinando, viendo una serie o jugando con tus hijos. Porque no sólo no vas a disfrutar y enfocar en esas actividades, también es probable que no redactes el mejor correo electrónico. Por supuesto, quizá te toque estar de guardia y responder emergencias, pero cada uno lo adapta a su estilo de vida.

3. dejar el celular afuera de la habitación, y de hecho no trabajar en la cama

Esto es muy difícil, lo digo escribiendo este post sentada en la cama, pero realmente, para tener un buen descanso, además de incrementar las horas de sueño, hay que intentar que la habitación vuelva a ser un lugar de descanso. Ok, quizá vivís en un monoambiente y no tenés habitación, quizá trabajás desde tu casa y tu escritorio sólo puede estar junto a la cama, puede ser, pero creo que estarás de acuerdo en que no es lo ideal pasar una hora en la cama usando el celular acostado antes de dormir, y otra media hora tirado en la cama antes de levantarte. No creo que sea ideal que uno vea todas las notificaciones y noticias antes de lavarse los dientes y hacerse café. Y sobre todo, no está bueno que esto pase cuando luego uno pasa todo el día con sueño insistiendo en que duerme mal y poco.

Por eso, es buena idea volver al reloj en ciertos casos. Yo que soy docente, tengo muchos compañeros que usan la hora del celular para dar clase y luego se ponen a responder mensajes de WhatsApp en medio de la clase. Es necesario tener reloj. Y también habría que probar volver al despertador y trabajar en construir un refugio para que la cama vuelva a ser un lugar de descanso y no de trabajo, seguramente esto ayude a que también el descanso sea productivo.

4. aprovechar esperas y traslados

Aunque es verdad que está bueno aprovechar el viaje para mirar la ciudad y los paisajes si es que vamos a lugares desconocidos, también puede ser muy productivo planificar los tiempos “muertos” de nuestro día para las tareas que podemos sacarnos de encima antes de llegar a casa, así cuando llegamos a casa podemos ocuparnos de nosotros y de los nuestros.

Por ejemplo en el viaje de ida al trabajo yo me maquillo. Es un tiempo que tengo para hacerlo y no tengo que levantarme más temprano para arreglarme, además es un proceso que disfruto mucho. También se puede escribir, leer algo, ponerse al día con la noticias, o responder mensajes. Lo mismo si tenés que hacer tiempo para ir a otro trabajo y te toca hacer una comida en algún lado, podés llevarte cosas para hacer y resolver, en un tiempo que de todos modos no podrías dedicar para otra cosa. Esto obviamente si estos tiempos los pasamos solos, si estamos con alguien, podemos aprovechar la espera o el traslado para una buena conversación.

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5. organizar rutinas significativas para la mañana y la noche

O rituales. Creo que esto es clave, y no tan difícil de implementar. Como les decía, no es ideal que lo primero que uno hace en la mañana sea agarrar el celular, pero tampoco es cierto que sea fácil sentarse a escribir tres cosas que agradezco o -como proponen por ahí-, escribir seis páginas matinales, cuando uno sale de casa a las 6 de la mañana. Es verdad. Entonces, cuáles son las alternativas.

Para empezar, identificar qué cosas tenemos que hacer sí o sí y en qué orden conviene hacerlas. Luego, qué cosas nos hacen bien o nos gustaría hacer. Y finalmente, qué cosas hacemos pero no son necesarias, para sacárnoslas de encimas. Les tiro mis rutinas de mañana y noche ideales, teniendo en cuenta que salgo de mi casa a las 6 de la mañana y hay días que llego a las 10 de la noche.

Mañana: Poner una cafetera -así hay tiempo de que se haga el café-, prender la radio, ir al baño (hay días que me doy una ducha, depende de si no lo hice por la noche, del calor y de negociaciones con mi novio), hacer mi limpieza facial, volver a la habitación, vestirme, tomar el café con algún sólido rápido. En el colectivo, como dije, me maquillo. Cuando tengo mi pausa en el trabajo, hago un desayuno más completo y reviso el bullet journal.

Noche: Sacarme la ropa del día, hacerme limpieza facial, servirme un té y preparar el bullet journal del día siguiente.

Si podés, por ejemplo, hacer cinco minutos de meditación a la mañana, o incluso una rutina de yoga, bueno, eso sería ideal, pero si por tus tiempos está fuera de tu alcance, incluso así podrías organizar una rutina sólida y agradable que te ayude a salir completo y a tiempo de tu casa, a no estar a las corridas y a no llegar medio dormido o medio desastroso a trabajar.

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En fin, hasta acá el post. Sé que estas estrategias son difíciles de implementar y nunca la idea es crear necesidades o hacernos sentir que hacemos las cosas mal. Es posible que no sientas que tu vida o rutina está desordenada o que estás descansando mal. Yo tampoco sentía que tenía demasiadas cosas o mi casa estaba hecha un bardo hasta que conocí la magia del orden -igual mi casa ahora es un bardo por las reformas-.

Nunca sientas que estás haciendo las cosas mal, todos hacemos lo que podemos, pero si estás buscando tomar medidas sobre cosas en tu vida que querés que sean distintas y maneras de llegar a tus objetivos, podés probar algunas de estas estrategias, de a una, dándoles tiempo para ver si te sirven, y después me contás.

¿Probaste algunas de estas ideas?

¿Qué estrategias tomás cuando necesitás ser más productiva/o?

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